Una buena protección no termina con el registro. Cuando una marca, tecnología, patente, conocimiento o secreto industrial se utiliza dentro de una relación comercial, es indispensable definir quién puede usarlo, bajo qué condiciones, por cuánto tiempo y con qué límites.
Identificamos el activo, las partes y la operación que se quiere documentar.
Definimos derechos, obligaciones, restricciones, territorios, plazos y mecanismos de protección.
Redactamos o revisamos el instrumento jurídico.
Ajustamos el documento a la operación real y a los riesgos identificados antes de su firma.