Las obras originales pueden convertirse en activos comerciales, creativos o tecnológicos. Contar con una adecuada documentación y estrategia de protección facilita demostrar titularidad, autorizar usos, celebrar licencias y reaccionar ante aprovechamientos no consentidos.
Identificamos la obra, su autoría y la titularidad que debe acreditarse.
Revisamos la documentación y el objetivo de protección o explotación.
Preparamos el trámite o instrumento jurídico correspondiente.
Damos seguimiento y, cuando aplica, definimos medidas para reforzar la protección o actuar frente a usos no autorizados.